CREO Reynosa Salud, comunidad, cultura y visibilidad
Artículos

Fangoria vuelve al presente con La verdad o la imaginación

Compartir esta nota

Después de diez años sin temas nuevos, Alaska y Nacho Canut regresan con La verdad o la imaginación, un disco que se siente como un abrazo de sintetizadores y purpurina. El álbum aterriza en un momento donde todo va demasiado rápido y nos invita a reflexionar sobre esa línea tan fina que separa lo que realmente vivimos de las historias que nos inventamos para que la realidad no nos pese tanto. A través del pop electrónico y esa ironía tan suya, el dúo nos habla de temas súper actuales como la ansiedad, el agotamiento por las redes sociales y esa decepción que sentimos cuando las cosas no salen como las habíamos soñado, algo que ellos llaman el “síndrome de París”.

Lo mejor de este regreso es que Fangoria no intenta aparentar nada que no sea: siguen defendiendo a muerte el maquillaje, el artificio y lo exagerado frente a un mundo que se empeña en ser “natural”. Precisamente por eso su música sigue siendo un refugio para quienes se sienten diferentes, creando un espacio donde lo raro tiene estilo y valor propio. El disco cierra el círculo con colaboraciones interesantes como la de Rojuu, demostrando que su fórmula sigue funcionando de maravilla tanto para sus fans de siempre como para los más jóvenes.

Lo que termina de redondear la experiencia es esa capacidad de Alaska y Nacho para leer el presente sin sonar forzados. No solo se quedan en la superficie de la pista de baile, sino que profundizan en la saturación emocional y las despedidas necesarias en temas como “Consecuencias” o “Pasará”. Es un álbum que reconoce el cansancio y las pequeñas heridas que todos llevamos, pero en lugar de ponerse solemnes, deciden envolver ese desencanto en una producción impecable que nos recuerda por qué el pop electrónico es el mejor bálsamo para la melancolía.

La apuesta por la edición especial con la versión de “Héroes” no es un simple relleno; es la prueba de que el dúo sigue teniendo curiosidad por lo que pasa fuera de su burbuja, tendiendo puentes con sensibilidades nuevas que también conectan con la estética de lo extraño. Al final, La verdad o la imaginación funciona porque no intenta convencerte de nada, simplemente te ofrece un refugio brillante donde la duda es bienvenida. Es la confirmación de que, tras décadas de carrera, Fangoria sigue siendo el mejor aliado para quienes prefieren enfrentar sus contradicciones con actitud, un buen estribillo y la libertad de ser tan artificiales como deseen. No hace falta tener todas las respuestas ni una vida perfecta mientras tengas una buena canción para seguir bailando.